Las actividades del trayecto formativo Práctica profesional

El trayecto de Práctica profesional es un espacio destinado para la reflexión, análisis, intervención e innovación de la docencia en los Planes de estudio 2012. De manera progresiva los estudiantes articularán los conocimientos disciplinarios, didácticos, científicos y tecnológicos con las exigencias, necesidades y experiencias que se adquieren en las escuelas de práctica. Las competencias desarrolladas en cada uno de los cursos serán el insumo para el diseño, la implementación y conclusión de sus intervenciones en la escuela y, en particular, en el aula.

Se entiende a la prácticacomo el conjunto de acciones, estrategias e intenciones que un sujeto pone en juego para intervenir y transformar su realidad. En tanto acción, la práctica se concreta en contextos específicos los cuales brindan la posibilidad de lograr nuevos aprendizajes, de ahí que se reconozca el sentido formativo que ésta tiene en el proceso de formación.

Por lo tanto el contexto en un campo social de interacción en donde están presentes los aspectos objetivables de la cultura, la sociedad y las instituciones como: el vestido, la alimentación, el lenguaje, los símbolos expresivos, los artefactos, las construcciones, monumentos, etc.; así como los aspectos subjetivos de la misma, los conocimientos, las experiencias, las creencias, los rituales, los valores, los saberes, etc. Todo esto se materializa en tiempos y lugares históricamente definidos.

Se reconoce además, que esta práctica es histórica y social dado que se desarrolla en tiempos y espacios determinados; así, las creencias, valores, imaginarios, saberes, experiencias, al igual que las normas, regulaciones institucionales, propósitos educativos y propuestas curriculares se conjugan de manera diferenciada respondiendo a intereses tanto individuales como colectivos.

Con base en lo anterior, la práctica profesional sintetiza y articula las diversas acciones que el estudiante de la escuela normal realiza en ámbitos reales de desempeño, a partir de ellos integra los conocimientos y los utiliza para resolver las tareas que la profesión de la enseñanza le plantea. De esta manera podemos entender que la práctica es más que un saber hacer o un conocimiento a aplicar ya que ésta exige la articulación y armonización de distintos tipos de saber con la finalidad de que las decisiones que el estudiante tome se sustenten en las competencias que integran su perfil profesional.

En este sentido, la práctica permite establecer una relación de ida y vuelta entre la teoría y la realidad, por tanto se constituye en un espacio privilegiado para la concreción de los aprendizajes que los estudiantes adquieren a través de los cursos de la malla curricular; de la misma forma sirve para comprender, confrontar y argumentar acerca de la viabilidad, pertinencia y relevancia de los referentes teóricos, los enfoques, las estrategias, los diseños de intervención y las propuestas de evaluación una vez que se materializan en contextos específicos.

Fuente:DGESPE. (2012). El trayecto formativo Practica profesional:

orientaciones para su desarrollo. México: DGESPE. pp. 7 – 8.