Hola estimados lectores, que tal les ha ido con el calor, con las temperaturas tan altas que se han registrado en los últimos días, esperamos que a pesar de eso estén bien de salud y que tengan la oportunidad de seguir con nosotros a través de este espacio.
La semana pasada comenzamos con el tema de las matemáticas, asignatura que se considera de las más importantes dentro del currículo en todos los niveles de la educación básica, media y media superior, asignatura que al menos en primaria, junto con la de español, se le dedica gran parte de la jornada escolar.
Cuál es la percepción que tienen los alumnos de las escuelas primarias sobre el estudio de las matemáticas, las consideran indispensables para su formación como estudiantes, se percatan de su utilidad en la vida diaria, o quizás la ven como una asignatura ajena a ellos, compleja y difícil de entender por lo cual le manifiestan aversión, o quizás ese sentimientos ea consecuencia de recibir los conocimientos o saberes ya digeridos y únicamente lo memorizan para un examen en lugar de darles la oportunidad de resolver un problema apoyándose en lo que saben, de movilizar los recursos que poseen, recordándoles que con las matemáticas se tiene una relación informal diaria y que esos conocimientos los puede utilizar para la resolución de los ejercicios que le apliquen en el aula.
Las matemáticas siempre han tenido un destacado lugar como disciplina escolar, debido a su papel de herramienta universal y a su potencia en la formación intelectual de las alumnas y de los alumnos. Como señalan Julio Rey Pastor y Pedro Puig Adam, “la enseñanza matemática en la escuela primaria tiene carácter predominantemente instrumental y se propone ante todo adiestrar a los niños en el cálculo numérico, proveyéndolos de ciertos conocimientos necesarios o útiles para la vida, como son, por ejemplo, el sistema métrico, el cálculo de áreas y volúmenes de cuerpos usuales, las reglas de cálculo comercial, etc., para la enseñanza secundaria indican que su fin es predominantemente educativo en la enseñanza superior se persigue ya un fin profesional… en el sentido más alto del adjetivo. La función de las matemáticas como instrumento de la formación intelectual de los alumnos se apoya en algunas de sus características más notables: “Razonamiento lógico, precisión, rigor, abstracción, formalización y belleza”. Se espera conseguir que esas cualidades de las matemáticas acaben contribuyendo a que el alumno alcance esas capacidades y otras tales como la actitud crítica y la capacidad de discernir lo esencial de lo accesorio.
Las matemáticas se sitúan en un lugar destacado en lo que se refiere a la formación de la inteligencia de niños y jóvenes, pese a ese papel singular que las matemáticas tienen en el sistema educativo, o quizás debido precisamente a eso, su enseñanza no ha alcanzado niveles de satisfacción para las administraciones educativas, ni para los padres, ni para los profesores. Es importante admitir que las matemáticas no han supuesto para la mayoría de los alumnos una fuente de placer intelectual.
(Diversas fuentes)
Profesora María Dolores Garza Chapa